Un llamado a la Armonía y la Unidad entre los Budistas

Tomado de “A Call for Unity among Buddhists”, Dreloma (Drepung Loseling Magazine) No. 5, pp. 15-16, Drepung Loseling Library Society, Mundgod, Karnakata State, India.1980, con permiso del editor Ven. Thupten Tendar.

Traducido al español por E., Consuelo Santamaría.

La Tercera Conferencia de las Tradiciones Espirituales del Tíbet se llevó a cabo del 7 al 11 de mayo de 1980. Hizo un llamado a la unidad y armonía entre las comunidades y centros que siguen la tradiciones espirituales del Tíbet.

Recientemente, en Dharamsala, representantes de cada una de las cuatro tradiciones del budismo tibetano, así como del Bön, junto con los cinco miembros permanentes de cada una de estas tradiciones en la Asamblea de Representantes del Pueblo Tibetano, y varios invitados especiales, convivieron bajo los auspicios de S.S. el Dalai Lama. Aunque el tema principal de la conferencia era la revisión del progreso de las tradiciones espirituales del Tíbet en la India, todos los delegados expresaron su preocupación acerca de los numerosos rumores del sectarismo que se difundía entre varios centros budistas en el Occidente. El siguiente llamado se envió a los diversos centros budistas en el Occidente:

Es una creencia básica del budismo que fomentar la discordia dentro de la Sangha es uno de los errores más dañinos que puede cometer un budista, ya que destruye la vida del Dharma, una gran fuente de alegría para el hombre. En el Tíbet siempre hemos abogado por una política de no sectarismo, y esta tradición fue sostenida por la mayoría de los detentores de la doctrina a través de la historia de dicho país. Es de suma importancia continuar con esta forma de proceder en el presente, cuando nuestras tradiciones espirituales se presentan de manera individual en los países predominantemente no budistas del Occidente.

Nosotros los tibetanos tendemos a hablar acerca de nuestros propios maestros (gurus) y sus tradiciones en términos muy exaltados, particularmente en pasajes de la Oración al Linaje de los Lamas, entre otras. Sin embargo, no pretendemos por esto demeritar a los gurus de otros linajes. Por lo tanto, en especial debemos cuidar que los estudiantes no sigan estas implicaciones equivocadas cuando escuchan o traducen las enseñanzas.

Una segunda condición que fomenta el crecimiento del sectarismo es que, aun cuando los maestros-administradores de los centros no animen directamente las tendencias sectarias en los nuevos alumnos, éstos no son los suficientemente activos en sus esfuerzos por resguardarse en contra de tales tendencias. Esto no es una crítica; sólo consideramos que nuestros lamas tienen que tomar precauciones adicionales al presentar el budismo en el Occidente. Como éste carece de una cultura budista y la mayoría de los estudiantes son nuevos en el budismo, los lamas deben asumir un grado mayor de responsabilidad en resguardarlos en contra de este tipo de malos entendidos y actividades negativas.

Nuestras tradiciones del budismo tibetano están constituidas por las enseñanzas fundamentales del Buda –las cuales incluyen el Sutrayana y el Tantrayana– y por ciertas cualidades únicas que los lamas de linajes específicos trajeron o desarrollaron a partir de esas enseñanzas fundamentales. Es indudable que ambos aspectos de nuestros linajes son muy importantes. En el presente, cuando el budismo en el Occidente todavía se encuentra en una temprana etapa formativa, sentimos que lo más apropiado sería que nuestros maestros hicieran énfasis en las enseñanzas fundamentales comunes a todas las órdenes, en vez de centrarse en los detalles menores de las diferencias. Esto no sólo crearía un mayor sentido de armonía entre los diversos centros de nuestras tradiciones tibetanas, sino también, en general, dentro de la comunidad budista de Occidente.

El sectarismo es dañino para los seres sintientes, además de resultar destructivo para el budismo en general y para la causa tibetana en particular. Por lo tanto, nosotros los delegados de las cuatro tradiciones del Tíbet, así como los Bonpo, lanzamos este llamado a los maestros, administradores y estudiantes en todos los centros de budismo tibetano en el mundo para dedicar todo esfuerzo a combatirlo.